Entro en bucle...¿cómo salgo?




Hay bucles de muchos tamaños, formas y colores. Empiezo con algo muy simple para que te ubiques. 

Si por ejemplo hay que aspirar la casa: 

1. piensas que tienes que aspirar la casa
2. te dices a ti misma: mañana lo hago

3. ves como te miran las pelusas a lo largo del día
4. vuelves a pensar que tienes que aspirar
5. el día siguiente se te complica entre pitos y flautas
6. las pelusas te siguen mirando
7. te sientes muy culpable porque deberías haber aspirado
8. replanificas aspirar para el día siguiente

Ahora puedes cambiar aspirar la casa por hacer la compra, coser un pantalón, poner una lavadora, o, si no se trata de nada doméstico como suele suceder, por cualquier otra tarea o pensamiento en cadena. 

Esto es bastante liviano pero resulta que seguramente te suceda lo mismo con cosas que sí son más cruciales y que acaban teniendo un peso que no quieres tener. 

El clásico ejemplo de: el lunes empiezo, y joroba, vaya semana más larga que el lunes nunca llega!!! ;-)

Pero si se trata de que quieres, por ejemplo, hablar con tu jefe de una situación que te mantiene incómoda en el trabajo pero no sabes cómo decírselo, pero sabes que quieres decírselo, ¿qué sucede? se resume a tres sencillos pasos:

1. te levantas pensando en ello
2. estás todo el día pensando en ello
3. te acuestas pensando en ello

¿Cómo crees que le sienta esto a tu cabecita? 

Sí, has acertado. Mal, bastante mal. La estás llenando de preocupaciones y de problemas sin resolver. 

Además ocurre una cosa muy curiosa y es que no se suele dejar el tema ahí. No te lo planteas y dices: 

"Quiero hablar con mi jefe"

Y entonces piensas y dices

"Este es el mensaje que le quiero transmitir" (claro cristalino)

Y entonces vas, le preguntas que cuando puedes hablar con él, te propone una hora, vuelves a esa hora y hablas con él. Y ya está hecho. Posiblemente te quedarías rumiando todo aquello que te hubiera gustado decir y se te ha quedado en el tintero, pero bueno, ya lo has hecho. 

Esto sería el camino "fácil", pero normalmente la cosa se instala en tu cabeza por un período largo de tiempo antes de dar ningún paso

Y es que lo sé, sé lo que cuesta no entrar en un círculo vicioso de pensamiento o más bien, salir de él una vez que te has visto atrapada, peeeeeeeeeeeero, hay que practicar para hacerlo. Hay un antes y un después de dejarte atrapar, te lo prometo. 

Consejo "impepinable": RESUELVE

Y una vez más, esto no tiene ninguna regla de oro que no vaya contigo. 


  • Resolver para ti puede ser aspirar en ese mismo momento si tienes tiempo. 
  • Resolver para ti puede ser ponerlo en una lista y olvidarte hasta que te toque tacharlo. 
  • Resolver para ti puede ser aprender a convivir con las pelusas porque no das más de ti hasta que puedas hacer otra cosa. 
  • Resolver para ti puede ser contratar a alguien para que lo haga si no tienes tiempo pero tienes el dinero. 


Fíjate como no hay solamente una única forma de RESOLVER. Ni una válida. Depende de ti y solamente de ti. La forma va a ser aquella que a TI te permita salir del bucle. 

Si tienes una conversación pendiente con alguien en tu cabeza, resolver puede significar tenerla de una vez o llegar a la conclusión de que te supone demasiado estrés  y que prefieres no tenerla. 

Si no tragas a alguien pero te toca tenerlo cerca sí o sí (ejemplo un compi de trabajo), resolver puede significar que decidas hablarle lo mínimo y pasar el uno del otro lo más posible o resolver puede significar para ti aceptar que está ahí y que aunque no vayais a ser mejores amigos en la calle, cuanto más cordial sea el trato que tengais, mejor para ambos. ¡¡Todo menos llevarte la caca a casa!!

Cualquier ejemplo que se te ocurra que te haga entrar en ese bucle infinito, tiene la misma solución: RESOLVER. Y cuanto antes. El problema es que muchas veces nos intentamos aferrar a soluciones universales (o a lo que harían los demás) que oye, a ti no te funcionan, o también puede suceder que vas dejando que se acumulen esas cosas pendientes como si fuesen trastos viejos y cuidado, que el cajón desastre también tiene una capacidad limitada. :) 

Pues eso, propósito de esta semana ya sabes. RESOLVER. Elige al menos una cosa que te atormente, una cosa que tengas ahí dando vueltas y resuelve. Como si tienes que coger papel y lápiz a la vieja usanza y entregar el examen luego. Plantea posibilidades, elige la tuya y tira el pensamiento a la basura (o aspíralo, jeje). 

Si te animas a compartir algo que te tenga atrapada en el bucle, te ayudo. Si no te animas a compartir pero quieres resolverlo, me puedes mandar un mail privado y prometo ayudarte también. 

Esta semana es la semana de resolver. ¿Por qué no? (me he repetido más que el ajo, espero que te haya quedado claro! :) ) 

Muchos besos 





Suscríbete y recibe GRATIS los artículos en tu bandeja de entrada :)


2 comentarios:

  1. Como siempre Silvia has dado en el clavo, que barbaridad que razon tienes. Lo que hace falta es que nosotros lo pongamos en practica, pero en ello estoy. Enhorabuena por tantas alegrias que compartes con nosotros, espero que todo te lleve a buen puerto y enhorabuena por esas amigas que tienes que valen un potosi. Gracias por todo.

    ResponderEliminar