¿Has tenido algún día horribilis? Aprovéchalo.




Muchas veces es necesario destruirte para poder construirte. Lo importante no es caerte, si no levantarte, bla bla bla. Vaya mierda tener que tocar fondo o hacerte daño para poder reaccionar, pero a veces, es lo que te toca para aprender y para evolucionar un poco.


Posiblemente ya sabes que las emociones no son buenas ni malas (aunque te quedes más seca que la mojama después de una buena llantina), y además te traen un mensaje que es el que debes escuchar, interpretar, y usar como precursor de cambio.

Te lo cuento de primera mano y después de haber tenido un "día horribilis" fruto de la condensación de muchas cosas que se estaban acumulando y que gracias al torbellino de emociones que sentí y escuché , me han permitido reaccionar.

Cierto es que todavia hay hormonas del embarazo pululando a sus anchas por mi cuerpo, pero ignorar las emociones por este motivo sería como hacerme una herida y no curarla porque mi intención no fuera cortarme.

En mi caso concreto y por si te sirve de referencia o ayuda, la explosión emocional vino a raíz de haberme hecho ilusiones, de haberme creado expectativas sobre un tema durante muuuucho tiempo y de haberme dado en los morros cuando las cosas se han desarrollado de otra forma y han sobrepasado mis límites. ¿Te suena? seguro que sí, es el pan de cada día.

Pero tienes dos opciones ante todo aquello que te sucede y que difiere con aquello que te habías imaginado: 

Lamentarte y decir pobrecita de mí porque esto no ha salido como yo esperaba, 



aceptarlo, agarrar el toro por los cuernos y decir, vale, y ahora qué. 


Te imaginarás que yo me he dado a la segunda opción, que no es fácil, pero necesaria. Ademas la ventaja es que en el cogote tengo casi tatuado que todo pasa por un motivo, aunque a primera vista no lo parezca

El mensaje  de esto es que los días malos son, al fin y al cabo, días que puedes aprovechar para usar como señales de que algo no esta funcionando dentro de ti, profundizar en cuál es la causa y trabajar en las soluciones. Por desgracia, muchas veces te secas corriendo las lágrimas, te dices a ti misma: venga, ya está, ignoras ese estado y sigues adelante sin plantearte nada más. Porque ya se te pasará, porque hay que "tirar palante". Si, pero cómo

El recoger tus piezas es un ejercicio de cambio, de reestructuración, es la oportunidad de volver a hacer el puzzle y que esta vez encajen. Y solamente por eso, merece el respeto que debes darle. 

Yo ya llevo el borde hecho. Mi madre me enseñó a hacer puzzles buscando primero todas las piezas que me hacen falta para hacer el contorno, ese borde, que es lo que va a "sujetar" todo lo de dentro. Una vez hecho, se van buscando grupitos segun el color y la forma. Pero si intentas meter una pieza a lo bruto, acabará sin tener sentido. Pues en tu vida lo mismo. Si fuerzas algo, no cuadra. Y punto. Quiza yo forcé, o quizá no quise ver porque me cegaba la ilusión, pero eso no es muy importante ahora. Lo importante es que soy yo la que tengo todas las piezas y soy yo la que tengo la bonita tarea de volver a empezar. 

Ese día horribilis ya forma parte del pasado. El futuro no sé cual será, y en el presente la nube negra se ha marchado, porque nada es permanente. 

Por eso, cuando tu también tengas un "día horribilis", ya sabes, escúchate, y si estás deshecha, aprovecha para poner todas esas piezas sobre la mesa de nuevo, que seguro que el dibujo que sale de ello es aquel que no imaginaste pero que resultó ser mucho mejor. :) Confía. 






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1 comentario:

  1. Cómo curarse? Es que no dices nada, ni un solo consejo. Vaya tela tienes.

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