Cómo enfocar los propósitos del año nuevo







Llega la Navidad, y con ella los excesos: de comida, de gasto, de ilusiones...también suele ser sinónimo de reunión, de familia y de recuerdos. En cualquier caso, la mayoría de la gente aprovecha estas fechas para hacer listas: de regalos, de propósitos de año nuevo, de compra para la cena…

Respecto a los propósitos, parece que se trate de centrarte en todo lo que no has conseguido y pasarlo a la agenda del año que viene añadiéndole algunos extras. Me parece bien. Pon en perpectiva aquellos sueños, ilusiones, proyectos, y todo lo que te
suponga un fin, pero solamente si estás dispuesto a trabajar también en los medios.

Yo hace tiempo que empiezo por revisar el año que dejamos atrás. Qué he conseguido. Cómo lo empecé. Cómo lo estoy acabando. Qué es lo que me ha hecho o hace sentir peor de todo lo que ha sucedido y al contrario. A partir de ahí normalmente empiezo a inflarme como un globito de orgullo y agradecimiento, y vuelvo a mi lugar una vez que he trabajado en todo lo que me gustaría lograr en el siguiente, consiguiendo un balance realista y sensato.

Es además un ejercicio muy bonito el incorporar a tus hijos en esos pensamientos. Qué han conseguido ellos. Cómo empezaron el año. Con qué crees que han tenido más dificultades y qué has descubierto de ellos. Si hay algo que consideres que podrías haber hecho y no has hecho, este es un momento estupendo también para ajustar velas.

Por eso ahora mismo te invito simplemente a que cierres los ojos y te recuerdes a principio de año. ¿Qué es lo primero que se te ha venido a la cabeza? ¿Qué has sentido?.

Yo por ejemplo me recuerdo trabajando a tiempo completo para otra empresa mientras que preparaba con mucha ilusión el resto de horas el lanzamiento de mi web/blog. Recuerdo sentirme muy confusa porque a pesar de tener claro que quería dedicarme a esto, tenía muchas dudas de cómo plantearlo. A día de hoy tengo un gran sentimiento de logro y felicidad por todo lo que he conseguido, pero sigo sintiéndome confusa en cómo continuar enfocando el negocio en el futuro.

Haciendo este ejercicio, más o menos intuyo mis prioridades profesionales para el año que viene y empiezo a pensar en los medios que quiero y necesito para llevarlas a cabo.

También soy muy consciente de todo lo que me he (re)conocido a lo largo de este año, algunos miedos superados, otros pendientes. Las alegrías, las penas. Las personas que se han ido y las que han llegado.

Para hacer tú lo mismo no necesitas ponerte enfrente de un papel ni un excel. Solamente necesitas rescatar tus recuerdos y las sensaciones asociadas a los mismos.

Por supuesto no es un ejercicio obligatorio, igual que no lo es soplar las velas el día de tus cumpleaños, pero es tradicional y muy útil si lo enfocas de forma positiva. :)

La nota más importante que saco de todo esto es que lo quieras o no, vives en constante movimiento. Me costaría pensar que tu vida no ha cambiado nada desde las Navidades pasadas, si fuera así, quizá me atrevería a decir que lo que no ha cambiado es tu percepción de la misma.

Por eso siempre es buen momento para echar el freno de mano y mirar por el retrovisor antes de seguir el viaje.

Las empresas hacen al menos una vez al año el Balance y la cuenta de Pérdidas y ganancias. Siempre se compara el Balance con una foto estática de la empresa, cómo está en ese momento, y sin embargo en la cuenta de Pérdidas y ganancias tienes el resumen de todos los movimientos, los ingresos y gastos, para luego determinar qué partida es mayor y por lo tanto, cuál es el resultado. Con la información extraída de ambas, se toman decisiones.

Pues es un poco lo mismo.

¿Qué pasa si te inventas los números? pues que los resultados serán falsos y las decisiones que se tomen no estarán ajustadas a la situación real. Así que ya que haces este ejercicio, y ya que eres tú la que va a analizar la información y tomar decisiones, que sean sobre tu situación y sentimientos reales. Si te engañas a ti misma, solamente saldrás perdiendo tú.

Por ejemplo, si al hacer balance yo pienso que ha sido un año fantástico y maravilloso y que ahora mismo tengo todo lo que había soñado: un trabajo estable, un marido, unos hijos encantadores, pero me siento hecha una mierda, cuanto menos, tengo que admitirlo y analizarlo más a fondo para poder hacer algo al respecto. Si tengo todo lo anterior pero me siento muy afortunada, entonces la peli cambia. :)


La conclusión es que revises tu “contabilidad personal” y aproveches si quieres este tiempo de listas y propósitos para hacerle una foto a tu situación ahora, echar un poquito la vista atrás para aplaudir los logros y un poquito adelante para proyectar tus deseos, empezar a pensar en tomar acción el año que viene y ahora, que empiecen las fiestaaaaaaaaaaaas.






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