Vaso medio lleno/medio vacío o cómo pasar de pesimista a optimista





¿Eres de las que ven el vaso medio lleno o medio vacío? Si te soy sincera, a mí siempre que me han hecho esa pregunta he contestado lo mismo: yo lo veo por la mitad. Entiendo que es la forma de intentar definirte como una persona optimista o pesimista, así que vamos a ver qué hay detrás.

Es muy fácil que confundas alegría con optimismo o tristeza con pesimismo, y sin bien son estados que afectan tu percepción del momento en una situación concreta, no determinan tu actitud o pensamiento en general. Me explico.


A lo mejor eres una persona de carácter alegre y es maravilloso, pero si por ejemplo sueles responder (aunque sea mentalmente) ante acontecimientos cotidianos con pensamientos del tipo: se va a caer, no sé cómo piensa hacerlo solo, no le van a coger, no va a llegar, no vale para esto etc, eso ya te hace pensar que el vaso igual lo ves medio lleno, pero en tu cabeza está más bien sequito.

Luego está el otro extremo, el eterno optimista, ya tenga sonrisa o no. Da igual que el barco esté tocando fondo, te asegura que todo va a ir bien, lo cual en algunos casos es reconfortante, pero si por ejemplo tu empresa está al borde de la quiebra y todavía te prometen el oro y el moro, pues se convierte en engaño o autoengaño. Como se suele decir, ni tanto ni tan calvo. 

La razón por la que te cuento todo esto es porque es curioso, y yo lo viví en primera persona, el pensar que eres de una forma, y al pararte a observar (ya sabes que me encanta) esos patrones de pensamiento, descubrirte de otra forma. Yo siempre he sido muy alegre y por ende me consideraba súper optimista. Meeeeec!! Error. Me di cuenta hace unos años de que mis pensamientos eran bastante catastrofistas, aunque ahora ya sé cómo gestionarlos, pero sí, tengo un par de asignaturas pendientes de mis viejos tiempos: todavía sigo pensando que si conduzco sola, me voy a perder y la carretera me llevará poco menos que al fin del mundo. :) Work in progress.

Como bien sabes no se trata de ser 100% algo, porque la vida fluctúa y con ella tu forma de percibirla, pero merece la pena que te pares a hacer balance de si eres como realmente crees.

Bajo mi punto de vista lo ideal es que seas capaz de evaluar una situación y no acercarte a ninguno de los dos extremos. No es cuestión de preocuparte por algo que todavía no ha sucedido, pero quizá sí de contemplarlo y prevenirlo si es el caso.

  • Ejemplo: alguien comentaba en un foro, lo disparatado que era que en UK un gran porcentaje de las casas tuviesen camas elásticas (y es cierto) en el jardín, mientras que en España no era nada popular, lo cual es, cuanto menos, llamativo debido a las condiciones meteorológicas en ambos países. Entonces una mujer, sabiamente dijo que mientras que los ingleses veían en la cama elástica una oportunidad de entretenimiento para sus hijos, en España las madres lo veían como un peligro de que se quedasen parapléjicos. El punto intermedio aquí sería ponerle las medidas de seguridad que correspondan a la cama elástica y no anticiparse a las desgracias. ¿No?


En cualquier momento te puedes dar cuenta de cómo reacciona tu cabeza. Cada noticia que te dan, que lees, cada información, es procesada por tu cerebro de una forma. Quizá quieres ser positiva pero a la hora de la verdad interpretas la realidad como algo negativo. Esto es mucho más frecuente de lo que te puedas imaginar.

El último matiz que quiero que tengas en cuenta es que no se trata de lo que proyectas al resto de la gente. Quizá los demás te perciban como alguien muy optimista porque así te expreses, pero luego la procesión va por dentro. Repito: mira dentro, busca dentro. Donde quiero que te fijes es en tus pensamientos, no en las palabras que lo acompañan al exterior, ya que éstas pueden estar condicionadas por tu ego o vergüenza.

Ahora te planteo dos cuestiones básicas y fundamentales y te animo a usarlas como ejercicio al menos durante un día:

Cómo reconocer el pesimismo – lo de siempre. Sinceridad brutal contigo misma. Si te pillas pensando que esto o lo otro es una mierda, si antes de probar algo te anticipas a que no te va a gustar, si rechazas una propuesta porque rápidamente encuentras mil excusas para hacerlo, si no intentas algo porque “sabes” que no va a salir bien etc. Entonces ahí está escondido.

Cómo convertirlo en optimismo – lo de siempre II. Relativiza. Ni lo malo es tan malo, ni lo bueno es tan bueno. No te cortes las alas. Tampoco vueles sin tenerlas. Ve educando tu mente. Preséntale a la posibilidad, y haz que se lleven bien. Hay causas que provocan reacciones conocidas, pero no dejes que éstas siempre sean producto de tu imaginación. Alíate con las oportunidades.

  • Ejemplo II: si te "pillas", crea un nuevo diálogo contigo misma. En el trabajo te dicen que lo que has entregado no era exactamente lo que ellos te pedían y tú enseguida te culpas, piensas que no vales para eso y que has quedado como una idiota. Vuelve atrás y empieza de nuevo. Ahora piensa que ha habido un malentendido y que solucionándolo rápido estarán contentísimos porque más vale la capacidad de resolución que el no cometer nunca errores. 
Como verás son dos enfoques completamente diferentes y ambos dependen solamente de ti. Poco a poco tu forma de pensar se puede ir transformando si tú decides añadirle agua a ese vaso. :)

Se puede, palabra de exploradora.

Me encantaría que compartieras conmigo en qué momentos te sorprendes después de hacer el ejercicio. ¡Te espero en los comentarios!.





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3 comentarios:

  1. Soy de los que ven el vaso a la mitad; mi forma de entender el mundo es bastante pragmática y mi carácter es cordial pero bastante adusto... Si bien este artículo es super ilustrativo para el "ego noscere" (para los de la LOGSE, conócete a tí mismo), lo tengo bien aprendido y asimilado. Un besazo!

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    1. jajaja, muy buen resumen. Yo, a pesar de mi complejidad emocional, respondo a la pregunta de la misma forma. Hay una frase que me gusta mucho (atribuida a William George Ward) que lo define muy bien: "El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas". Como bien matizas, el primer, y no sencillo, paso, es conocernos a nosotros mismos...otro besazo de vuelta!!

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  2. Todo es muy relativo, hay muchas variables como para tratar de definir si se es de una forma o de la otra por medio de este método, esto es lo que condiciona:
    -creencias
    -En esto los conceptos definidos desde una ciencia blanda, no significa que deba de ser asi.
    -no nos conocemos a nosotros mismos, por ende lo que opinen los demás no tendrá redundancia y menos lo que yo opine de los demás
    -cada día es único e irrepetible
    -etc….

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