La realidad no existe ¿Cómo la ves tú?




Ya lo decía Ramón de Campoamor en su famoso poema:

«En este mundo traidor
 nada es verdad ni mentira
 todo es según el color
 del cristal con que se mira»

Y es que si ahora te preguntan que cómo fue la cena del otro día con los compañeros de trabajo, quizá tú digas que aburrida mientras que otra persona diga que fue un fiestón. ¿Alguno miente? ¿Cómo fue en realidad esa cena?.
Pues como bien te imaginas, depende de la percepción de la persona a la que preguntes, su humor ese día, sus gustos, con qué lo compares y de un sin fin de otros factores, en definitiva, del cristal con el que esté mirando, esas "gafas" tuyas personales a través de las cuáles interpretas los hechos.

¿Cómo es un parto? Mágico, doloroso hasta la muerte, lento, desesperante, el mejor día de tu vida, el peor…habrás oído de todo y nada será comparable con tu experiencia propia y personal, y aunque haya factores que se repitan, tu experiencia será diferente a la del resto de mujeres.

Y yo me pregunto si algún día seremos capaces de admitir y aceptar que la realidad depende sobretodo de la percepción de los hechos. La “realidad” puede ser que está lloviendo, pero eso, ¿es malo o es bueno?. Si te vas a pasar el día en la calle seguramente sea cuanto menos, molesto. Si trabajas en el campo y la estabas esperando como agüita de Mayo (nunca mejor dicho), pues será un subidón.

¿Qué ocurre muchas veces? Que nos obsesionamos con nuestra percepción de la realidad como si fuera verdad verdadera y universal. Y cuantos más ladrillos le ponemos a su construcción, más cuesta luego derribarla o aceptar otros puntos de vista.

Te pongo algunos ejemplos cotidianos sobre cómo un hecho se convierte en "realidades diferentes" según quién lo viva y quién lo cuente: 

  • Si pides un préstamo y no te lo conceden.
  • Si quieres que tus hijos entren en un colegio determinado y no hay plazas pero tú te decepcionas como si te hubieran prohibido a ti la entrada.
  • Si después de hacer una hora de cola cuando llega tu turno te cierran la ventanilla en la cara.
  • Si han cancelado un concierto al que llevabas queriendo ir dos años y que para colmo te costó un riñón ahorrar para la entrada.

Muchas veces observo la reacción de la gente en el aeropuerto cuando se cancela un vuelo por un temporal. Entiendo perfectamente que sea algo muy inoportuno y que hay motivos por los que viajas que si no llegas a tiempo es una jodienda, pero pienso ¿y prefieren no llegar?. Su percepción es que la compañía aérea es una incompetente mientras que quizá les esté salvando la vida. 

Otro clásico ejemplo es un examen. 
  • He aprobado
  • Me han suspendido
 ¿Cuál es la correcta?. 

La forma de interpretar la realidad es en gran parte la responsable de lo que se denominan "creencias". Seguro que has oído hablar mucho de ello en estos días.

¿Cuáles son tus creencias negativas o limitantes? Es “trending topic” en el desarrollo personal. De esto ya hablaremos en otro artículo, pero por ahora, que te vaya sonando su origen. :) 

Ante un test de embarazo mi primer pensamiento puede ser: no estoy preparada para ser madre. ¿Es eso una realidad o una creencia? ¿Quién define esos parámetros para decidir semejante cosa?.

El mensaje de todo esto es que la realidad se puede mirar desde tantos ángulos como quieras, y que es no solamente útil si no casi imperativo, que te cuestiones esa realidad que estás dando por hecho. Sea la situación que sea.
  • Si tu pareja te abandona los domingos por el fútbol como dice la canción…
               ¿es que no te quiere?
               ¿de verdad?
  •  Si tu jefe te manda organizar una reunión por la tarde… 
               ¿lo hace para fastidiarte a propósito o es que quizá hay una diferencia horaria que hay que tener en cuenta?


Muchas veces haces y te haces mucho daño innecesario por el simple hecho de no comprender que tu realidad (o yo matizaría, percepción) sea diferente a la del resto, incluso si todos miran hacia la misma dirección.

Una vez más te invito a que abras tu mente, explores este concepto y te plantees si todo lo que crees que te ocurre es tan real como te parece a ti. Empieza a darte cuenta de si las afirmaciones que te haces se corresponden con "verdades absolutas"…

No todo el mundo va a entender lo que hagas o digas, pero con aceptar que debemos coexistir con tantas realidades como percepciones haya, habremos avanzado mucho y se evitarían muchas discusiones de esas que no llegan a ninguna parte si tienes en cuenta todo lo anterior. Luego cada uno que tome sus propias decisiones. 

Lo que para mí es un asco, para ti puede ser una delicia. 
Lo que para mí es un motivo de vergüenza, para ti puede ser motivo de orgullo.
Lo que para mí es una buena noticia, para ti puede ser terrible.  

Y así me puedo tirar todo el día. :) 

La conclusión es por lo tanto, que en muchas ocasiones no se trata de convencer, si no de convivir

Aquí te dejo un enlace a una película/documental que vi por primera vez hace años y que te ayuda a plantearte esto de qué es la realidad, y al ayudarte a cuestionártelo, también te echa un cable para poder cambiarla o al menos entender que depende más de ti que de algo estático y ajeno. 



Y tú, ¿Eras consciente de que la realidad depende más de tu percepción que de los hechos en sí mismos?




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2 comentarios:

  1. Se que esperar al miércoles para leer tu artículo y disfrutarlo es una REALIDAD.
    Muchas gracias de nuevo Silvia, me encanta como escribes y noto como disfrutas con ello. Aunque seamos vagas y no escribamos nuestro comentario, somos muchas las que los leemos y nos gustan.
    Muchas gracias.

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  2. :) Te lo agradezco mucho. Sí que disfruto, sí, casi tanto como leyendo que os gusta. ¡¡Muchas, muchas gracias a ti!!

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