¿Qué es la empatía? Claves para entenderla mejor





Empatía, más conocido como “ponerse en lugar del otro” o "ponerse en sus zapatos", algo que quizá crees que haces muy bien pero que exiges mejor. Ojo porque tener empatía no significa justificar el comportamiento ajeno, ni aprobarlo, ni siquiera significa juzgarlo, y es un error que se comete muy a menudo.

En estos tiempos modernos donde está tan de moda hablar de empatía o falta de ella en el entorno familiar y laboral, creo que merece la pena que repases en qué punto estás tú y puedas comprender un poco mejor de qué se trata.

Para empezar, la empatía también significa entender que los demás sienten y actúan de forma diferente a la que tú lo harías y esto es algo que normalmente no nos entra en la mollera (entono el mea culpa en más de un caso).

Por norma general se tiene un alto grado de empatía ante algo físico, y me explico: si alguien tiene un accidente y lo estás viendo, seguramente puedas sentir las heridas casi como si tú misma las tuvieras. Si ves un parto difícil, seguramente seas también capaz casi de sentir las contracciones como si fuesen las tuyas, ya que además, si ya eres madre, habrás pasado por eso.

Sin embargo cuando se trata de tener empatía a otro nivel mucho más cotidiano y emocional, no solo cuesta más si no que normalmente tiendes a juzgar gratuitamente y tu lado egocéntrico se dispara como una bala. Si por ejemplo tú has dormido 3 horas y llegas a la oficina y tu compañero de batallas diarias se siente cansado porque ha dormido sus ocho horas pero normalmente duerme 12, tú mentalmente te quedas atónita, te acuerdas de su familia un poquito y casi no te lo crees, porque ¿y tú? ¿ cómo tendrías que estar entonces?...

¿Qué está pasando? Que no estás prestando atención, que no te estás esforzando por ponerte en su lugar, estás más pendiente de ti misma y tus circunstancias, así que date un toquecito de atención porque un poquito de escucha activa ayudaría. :)

Y usando el mismo ejemplo pero en el caso en el que tú eres la que demandas empatía: tú has dormido tres horas porque te has levantado 8 veces a atender a tu hij@ mientras que tu pareja directamente “no ha oído nada”. Tú no estás solamente cansada si no que echas humo. Al levantaros, le pegas cuatro gritos y le pides que se ponga en tu lugar, pero sin darte cuenta, horas después, eres incapaz de hacer eso mismo con otra persona de tu alrededor…

Hay un refrán muy aplicable a estos casos que dice que “es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio”, y para ayudarte, te pongo otros ejemplos.

Falta de empatía es cuando no te preocupa lo que los demás están sintiendo, lo que te dice tu hijo o tu pareja, o cuando muestras indiferencia absoluta ante algo que te muestra otra persona y no es de “tu” interés, aunque disimules lo contrario, quizá esto te ocurra cuando tienes mucho estrés. Falta de empatía es también que tu pareja no te ayude cuando estáis cansados a partes iguales o que tú no la entiendas si le apetece más ver el fútbol que una comedia romántica acurrucado contigo.

¿Qué ocurre cuando te encuentras con lo opuesto (llamado invalidación)? Pues que si cuando te encuentras mal por una situación en concreto, alguien te rechaza, tu pena o dolor se hacen todavía más grandes, y “pa qué queremos más”. Esas reacciones o respuestas son inconscientes y no suelen ser crueles, sino fruto de una inhabilidad para comunicarse. Al intentar minimizar la pena del otro, la hacen más grande. Daniel Goleman define la empatía en su libro Inteligencia emocional como “la habilidad fundamental de las personas”.

La práctica de la empatía tiene beneficios como: 
  • Mejorar la relación con los que te rodean (tu pareja, tus amigos, tus compañeros, tu familia, tus hijos...)
  • Entender a tu interlocutor más allá de las palabras
  • Interpretar lenguaje no verbal
  • Ayudar a los que te rodean
  • Dirigir conversaciones para llegar a acuerdos
Bueno y otros beneficios en el ámbito empresarial, ventas etc que no voy a tocar aquí...

Y tiene peligros como:
  • Convertir dolor ajeno en propio
  • Manipular al otro inconscientemente (o lo que es peor, de forma consciente)
  • Malinterpretar información
  • Exceso de sensibilidad y carga emocional sobre las respuestas del otro

Hay estudios que muestran que la sociedad actual está perdiendo cada vez más esta habilidad, y es una pena sabiendo que si la potenciamos, nuestra convivencia sería mucho más “tranquila y feliz”, porque te podrías ahorrar muchos disgustos y malos ratos si te pusieras de vez en cuando más en el lugar del otro (de corazón), y si el otro se pusiera más en el tuyo. Como ya sabes que no puedes controlar lo que hace el resto, lo que sí puedes hacer es empezar por ti y trabajar esta cualidad tan bonita. Recuerda que no es cuestión de justificar o estar de acuerdo, solamente de entender que cada persona es diferente y siente y actúa de forma diferente, a partir de ahí, tú decides.

Ahora ya puedes analizar en qué punto estás y actuar en consecuencia. :) 


¿Te ha gustado o servido este artículo? ¿Conocías la empatía a fondo?





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