3 pasos para reaccionar ante tus emociones













Salud emocional, inteligencia emocional, aprender a gestionar las emociones…sí, ¡lo quiero, lo compro! , pero ¿sabes lo qué es una emoción?.

La palabra viene del latín “emotio”, que significa “movimiento o impulso”, o “aquello que te mueve hacia”. Esto ya te da una pista de lo que trae implícito. Continúa y descubrirás más.

Depende de cómo percibas la realidad, o incluso de cómo la imagines, reaccionarás de una forma u otra. Si bien las emociones pueden estar condicionadas por el entorno social (por ejemplo en Laos yo me moría de miedo al ver el autobús conduciendo al borde de un precipicio y los locales estaban tan panchos, no habían adquirido ese miedo), ya Darwin intuyó y algunos estudios han corroborado, que las emociones tienen un componente biológico y universal independiente de la localización o entorno. De hecho el psicólogo Paul Ekman fue pionero en el estudio de emociones y las clasificó en 6 expresiones básicas:

  • Alegría
  • Ira
  • Miedo
  • Repugnancia
  • Sorpresa
  • Tristeza


(Después amplió este grupo basado en sus estudios faciales incluyendo culpa, desprecio, diversión, orgullo, satisfacción, vergüenza, etc) 

Entonces, ¿por qué son tan importantes? Pues para empezar, porque si las llevas a los extremos, corres el peligro de desarrollar fobias o algún trastorno mental. Usando un ejemplo algo típico, si te dan miedo las arañas, pero tu mente alimenta ese miedo y lo exagera o lo vive con demasiada intensidad, puedes acabar desarrollando aracnofobia y limitando tu vida. O si interpretas con tristeza muchas de las situaciones que te suceden, puedes caer en una depresión.

Además cada emoción tiene una reacción en el plano psicológico y fisiológico, por eso en casos extremos también, cuando algo te asusta mucho te llegas a hacer pis encima, y a menor escala, te empiezas a congestionar, y lloras, por ejemplo.

Lo más interesante es que como cada persona es diferente, reacciona de diferente forma, e incluso pasamos por varias emociones ante una misma situación:

Ejemplo: Es vuestro aniversario, tu pareja te dice que llega en una hora y han pasado dos y no aparece ni coge el teléfono

:  “Pero ¿dónde c*** se ha metido?, tenía que haber vuelto hace ya un rato, y para colmo no me coge el teléfono, es que no sé para qué lo tiene, y encima vaya puntería para elegir el día de desaparecer”…

Emoción: Ira/enfado

Al ratito…

: “¿Le habrá pasado algo? Ya han pasado más de dos horas y a lo mejor ha tenido un accidente, o le han robado y por eso el teléfono está apagado, joer ¿qué hago? ¿llamo a sus amigos por si saben algo?…

Emoción: Miedo/preocupación

La situación es la misma, estás esperando a que él vuelva y sigues sin tener noticias, pero has pasado por dos emociones diferentes en corto plazo, y cuando llegue, dependerá de la justificación, también puedes sentir diferentes emociones: sorpresa si aparece con un ramo de flores, ira si aparece borracho a las cuatro horas, tristeza si te dice que se había olvidado…o ira en cualquiera de los casos...en cuyo caso necesitarás una alta dosis de paciencia :)

La conclusión de todo esto es que es tu interpretación de la realidad la que va a derivar en una emoción o en otra, y esta interpretación estará condicionada por tu personalidad, experiencias previas etc.

Por eso es muy importante que te esfuerces cuando identifiques que la emoción que estás sintiendo ante una situación no es la que te gustaría, o te está limitando la vida: enfado constante con lo que te rodea, tristeza injustificada, miedo a cada cosa que le pueda pasar a tu hijo o a perder a tu pareja…

¿Qué hacer entonces?

1. Reconócelas : muchas veces tiendes a negar, inhibir o ignorar tus emociones, y de esa forma no solamente no se van, si no que se agarran bien y luego te cuesta más soltarlas. Cuando sientas que “algo no funciona”, pregúntate y sé muy honesta contigo misma. Las respuestas te indicarán el camino.

2.Toma las riendas: deja atrás las excusas y muévete. Si no te nominas como responsable de tus emociones, vas a esperar siempre que el cambio venga de fuera, o del futuro, o que suceda por arte de magia.

3. Actúa: no es suficiente con reconocer que te enfada tener platos sucios en el fregadero, ni tampoco vale esperar que sea otro el que los limpie para que te sientas mejor. A eso en mi pueblo se le llama tirar balones fuera. 


Cuando decides tomar las riendas y actuar, hay muchas formas de aprender sobre tus emociones y sobre cómo no permitir que dominen tu vida, y debes elegir la que mejor se adapte a ti y a tus circunstancias, pero conocer, comprender y reconocerlas, es una parte fundamental de tu bienestar, y sobretodo siendo mujer (por no hablar de si estás embarazada o eres madre) ya que es muy fácil tenerlas a flor de piel...Ahora, ¡a practicar!


Y tú ¿cómo reaccionarías si tu pareja te deja tirada en vuestro aniversario?


4 comentarios:

  1. Lo trocearía, salpimentaría y rebozaría ;)
    Gracias Silvia, qué bien va recordar todo esto... ¿Para cuándo un libro??

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  2. Gracias a ti preciosa! El libro para cuando no pierda tanto tiempo entendiendo estas tecnologías y lo emplee en eso, jaja. Un besazo

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  3. Lo leí ayer y me gustó mucho
    Repito hoy y me gusta muchisimo
    Lo volveré a leer mañana y estoy convencida de que me gustará más todavía
    Me estoy enganchando.

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    1. Reconozco una emoción en mi ahora mismo: alegría :) Muchas gracias, es un placer recibir comentarios positivos.

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