Cómo conseguir el resultado deseado






Y es que yo una de las lecciones vitales de mi vida la aprendí gracias a una tortilla de patata...te cuento la historia :). 

Hasta hace relativamente poco me había declarado oficialmente incapaz de hacer una tortilla de patata: ‘no se me da bien’, ‘no me sale’, ‘no puedo’. Vaya discursito tan positivo ¿eh? Pues ¡así como voy a poder! Por mucho tiempo estuve en el lado de las excusas y justificaciones sin sentido…hasta que un día, sin venir a cuento de mucho, me dije: vaya gilipollez, ¿cómo no voy a ser capaz de hacer una tortilla? Si solamente tengo que pelar y partir patatas, freírlas, batirlas con huevo y darle la vuelta a la sartén cuando toca. Bueno, pues el resultado fue desastroso, lo que me dio otros tantos años de inmunidad y reafirmación.


Pero en el fondo siempre ha habido algo en mí que había querido saber hacerla, es como si no saberlo me pusiera en un lugar de inferioridad respecto al resto en el que no quería ni tenía porque estar. A mis amig@s le salían unas tortillas riquísimas, cada una diferente y personal, pero riquísimas. ¿Qué hice? CAMBIAR EL CHIP.

Elegí la tortilla que más me gustaba de entre las que hacían ellos, y le pedí a la responsable que me diera instrucciones detalladas de como la hacía, porque estaba claro que con los ingredientes y algo de sentido común no había sido suficiente en ocasiones anteriores. Yo estaba muy receptiva y como buena alumna seguí instrucciones minuciosas, aunque con un poco de ‘miedo’ a otro fracaso (ya ves tú, pero es que ya se había convertido en un reto personal). Pues me salió deliciosa y jugosa. Vaya subidón de adrenalina, endorfinas, vaya saltos, vaya risas, ¡hasta subí la foto en Facebook!

¿Qué había diferente entre mis fracasos anteriores y mi éxito, me pregunté? Pues que antes sabía lo que quería conseguir, pero no sabía cómo hacerlo bien y daba palos de ciego…¿te suena?. Entonces los dos pilares mágicos para muchos de los éxitos de la vida en general, retumbaron en mi cabeza:

1. La paciencia

2. Seguir un modelo que funcionase

Pues sí, las veces anteriores había puesto el fuego muy alto, esperado poco, con lo que las patatas no se cocían, y cuando conseguía freírlas ahí ahí, luego quemaba el huevo en la sartén, con lo que te puedes imaginar el resultado al intentar darle la vuelta...En efecto. Las cosas a fuego lento y con paciencia salen más ricas y jugosas que cuando se hacen con prisas, impaciencia y con menos cuidado. Y sí, si hay un modelo que te gusta y funciona, síguelo, te ahorrarás muchos disgustos y tiempo.

A veces tendemos a ir por el camino corto y aunque a primera vista pueda parecer más efectivo, el resultado no es el mismo.

Ya sabes que el asumir que tu intuición es suficiente para según qué cosas, es a veces contraproducente, porque no te salen bien y encima te frustras con los resultados, que al final son reflejo de una voluntad que no has acompañado de la actitud adecuada, unos ingredientes correctos pero usados sin criterio...

Pues eso, que para conseguir algo, además de quererlo, hay que saber cómo lograrlo. Tan básico y cuantos tropiezos te puede costar…

Te invito a que hagas lo mismo, cuando quieras hacer algo como alguien, cuando quieras conseguir un resultado concreto, busca la receta, el modelo o la persona que hay detrás y aprende de ellos, sigue los pasos adecuados, y sobretodo, ten paciencia.

Y tú, ¿has conseguido algo gracias a tu paciencia y seguir un modelo que ya existe? o por el contrario ¿qué se te sigue resistiendo? Usa los comentarios y yo te contaré de qué pie cojeo todavía...:) 




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